VACUNACIÓN EN CACHORROS

10 enero, 2022 en: Cachorro, Enfermedades, Hospital Veterinario, perro, Vacunas
VACUNACIÓN EN CACHORROS
Uno de los objetivos de la medicina preventiva, es controlar los factores de riesgo para evitar la presentación de enfermedades infecciosas. La vacunación o inmunización activa, representa una práctica de suma importancia dentro de dicho propósito. Un adecuado esquema de vacunación, debe ser planeado de acuerdo a diversos aspectos, como lo son principalmente, la prevalencia de enfermedades y el tipo de vacuna. Al hablar de cachorros debe instaurarse un esquema de primovacunación esencial que va dirigido a protegerlo contra las enfermedades de mayor morbilidad y mortalidad. La mayoría de los cachorros están protegidos por los anticuerpos maternos durante las primeras semanas de vida. Dicha protección conocida como inmunidad pasiva, habrá disminuido en la mayoría de estos entre las 8 y 12 semanas de edad, a un nivel que permita iniciar la vacunación.

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El esquema de primovacunación esencial busca inmunizar contra las siguientes enfermedades:

Distemper canino 

Es una enfermedad sistémica grave y altamente contagiosa causada por un Morbilivirus. Se caracteriza por afectar diversos aparatos como el digestivo, respiratorio y tegumentario; así como los sistemas endocrino y nervioso. La transmisión sucede principalmente por contacto directo o mediante aerosoles. Después de infectar por la vía oral o nasal el virus se replica caracterizándose por producir inmunosupresión severa en el animal y posteriormente se disemina a las células epiteliales de la mayoría de los órganos. Puede incubarse en un lapso de 1 a 4 semanas.  

¿Qué signos clínicos pueden observarse?

Algunos de los signos clínicos que pueden observarse son: fiebre transitoria, secreción mucopurulenta oculonasal, conjuntivitis, dificultad respiratoria, anorexia, vómito, diarrea, deshidratación y eritema cutáneo. 

¿Cómo prevenir? 

Las vacunas generan una larga inmunidad protectora. Se emplea una vacuna multivalente que puede ser administrada a partir de las 6 a 8 semanas de edad en intervalos de 3 a 4 semanas hasta las 16 semanas de edad. Finalmente se administra 1 dosis al año de edad. 

Hepatitis viral canina 

Es una enfermedad producida por un Adenovirus canino tipo I, con alta mortalidad y morbilidad en cachorros jóvenes. Puede afectar a diversos órganos, principalmente al hígado produciendo alteraciones en su función como lo son problemas de hemostasia. La transmisión ocurre principalmente mediante la ingestión de orina, heces o saliva de perros infectados. 

¿Qué signos clínicos pueden observarse?

Los signos clínicos pueden ser desde ligeros a severos incluso causando muerte repentina. Ocurren 2 presentaciones:

Hiperaguda: principalmente en cachorros menores a 3 semanas de edad se manifiesta dolor abdominal y puede ocurrir la muerte en pocas horas.  

Aguda: debilidad, fiebre, linfonodos aumentados de tamaño. Progresivamente puede observarse ictericia (mucosas y piel color amarillo), pequeñas hemorragias diseminadas. Signos neurológicos como depresión desorientación, convulsiones o coma. 

¿Cómo prevenir?

Se cuenta con vacunas multivalentes que incluyen adenovirus canino tipo 2 y confiere una adecuada inmunización. Puede ser administrada a partir de las 6 a 8 semanas de edad en intervalos de 3 a 4 semanas hasta las 16 semanas de edad. Finalmente se administra 1 dosis al año de edad.

Parvovirus canino 

Es una enfermedad de alta morbilidad en cachorros jóvenes principalmente entre las 6 y 20 semanas de edad. Es un virus con diversos subtipos que se replica en células en rápida división lo que genera efectos en medula ósea y tracto gastrointestinal. La transmisión ocurre mediante la vía fecal-oral. El periodo de incubación puede ser de 4 a 10 días. 

¿Qué signos clínicos pueden observarse?

Los signos clínicos más comunes que pueden presentarse son vomito agudo, dolor abdominal, anorexia, depresión y fiebre. Debido a la destrucción de las criptas intestinales se produce sangrado intestinal que se observa como melenas y hematoquecia. Determinado subtipo (CPV-2) puede producir un cuadro agudo de miocarditis e insuficiencia cardiaca congestiva sin embargo es una presentación poco común. 

¿Cómo prevenir? 

Las vacunas actualmente disponibles permiten una inmunización adecuada en perros inmunocompetentes. Puede vacunarse a partir de las 6 a 8 semanas de edad en intervalos de 3 a 4 semanas hasta las 16 semanas de edad. Finalmente se administra 1 dosis al año de edad. 

Rabia 

Es una enfermedad de alta mortalidad que afecta a los perros, gatos, diversas especies de fauna silvestre y al ser humano. La transmisión sucede mediante mordidas, rasguños o lameduras. El virus se replica hasta llegar a cerebro y médula espinal produciendo daños neurológicos. El periodo de incubación estimado es de 2 semanas a 2 meses, sin embargo, dicho periodo puede extenderse a años.  La mortalidad en perros una vez desarrollados los signos clínicos es rápida incluso en 2 días.

¿Qué signos clínicos pueden observarse?

Existen 2 presentaciones de la enfermedad: furiosa y paralítica. La presentación furiosa se caracteriza por manifestar signos clínicos evidentes como agresividad sin razón aparente, cambio de comportamiento, excitación, incoordinación, temblores, convulsiones, dificultad para deglutir, salivación excesiva, cambios en el ladrido y fiebre. 

¿Cómo prevenir? 

Al ser una enfermedad de interés en salud pública, en México la vacunación está establecida por la NOM-011-SSA2-2011. Se indica que la vacuna puede ser aplicada a partir del primer mes de edad y revacunarse anualmente. 

Leptospirosis canina 

Es una enfermedad producida por diversas serovariedades que además del perro afecta a diversas especies, incluido el hombre por lo que se considera zoonótica. La rata se caracteriza por ser el principal reservorio. La transmisión puede ser de forma directa mediante vía venerea, transplacentaria, el contacto de orina infectada con mucosas o heridas, por mordedura o ingestión de tejidos contaminados. La forma indirecta ocurre por exposición de los perros a aguas, suelo, alimento o camas contaminadas. 

¿Qué signos clínicos pueden observarse?

Los signos clínicos pueden ser inespecíficos y variar de acuerdo a la fase. Debido a que la leptospira puede replicarse y diseminarse en múltiples órganos los signos clínicos de leptospirosis en perros pueden relacionarse con el desarrollo de enfermedad renal, enfermedad hepática, uveítis.

¿Cómo prevenir? 

Actualmente existen bacterinas que pueden contener hasta cuatro de las principales serovariedades (canicola, icterohaemorrhagiae, grippotyphosa y pomona). La inmunización debe realizarse administrarse a partir de las 12 semanas de edad, requiriendo de 2 a 3 aplicaciones con intervalos de 2 a 3 semanas. Posteriormente 1 dosis un año después. 

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